Que le den al Niño Jesús, a Papa Noel y al mazapán.
Estamos en uno de esos momentos absurdos del año. El de los besos, el de las felicitaciones cargadas de tópicos, el de las coletillas navideñas en cada despedida. Y también en el momento de los ciento cincuenta euros en colonias, en el de la merluza a precio de metro cuadrado de vivienda antes de la crisis y en el de las luces encendidas como si la electricidad fuera gratis porque proviniera del resultado de la estupidez que nos gobierna estos 20 días.
Así que puestos a ser colaboracionistas, os deseo felicidades no para Navidad sino para los días comprendidos entre el siete de Enero y el 3 de Febrero de 2008.
Eso sí. Ya puestos, habrá que castigar el hígado, el estómago y el monedero. Somos P.P. (Pijos Pasaos).
Y os mando una foto "del Portal de Belén"